sábado, 22 de abril de 2017

El Misterio de la Gran Pirámide de Cholula

La zona arqueológica de Cholula es un sitio histórico localizado siete kilómetros al oeste de Puebla de Zaragoza, capital del estado mexicano de Puebla. Se trata de uno de los asentamientos más antiguos de México, y presenta una ocupación continua desde el período preclásico superior.

Su fundación se remonta al año 500 a.C ... Cholula se ha traducido de la lengua náhuatl como “Agua que cae en el lugar de huida” Esto tiene relación con la llegada al valle de los grupos Toltecas después de su expulsión de Tula, alrededor del año 1000 de nuestra era.

Fueron precisamente los toltecas quienes formaron aquí el mayor centro ceremonial del Anahuac, convirtiendo a Cholula en la “Ciudad Sagrada”

La gran pirámide ...Su primera fase constructiva se ubica en el segundo siglo de nuestra era. En la antigüedad se conocía como tlachihualtepec, el "cerro hecho a mano", porque según las leyendas se construyó con grandes adobes hecha por gigantes.



Esta estructura inicial se levantó en dos episodios para llegar a formar una plataforma de 120m. por lado y 18m. de altura con una escalinata de acceso al poniente y un templo en su cima. Estaba orientada, como todos los edificios de la Ciudad Sagrada, 24º al este del norte viendo hacia el Iztlaccihualtl.

Entre las modificaciones y añadidos que se le hicieron, el más importante fue la colocación del sistema arquitectónico talud-tablero también utilizado en Teotihuacan en dos de sus siete cuerpos.

Los toltecas construyeron un nuevo centro ceremonial alrededor de la plaza mayor de cholula y levantaron su templo dedicado a Quetzalcoatl, donde ahora se encuentra el convento Franciscano de San Gabriel en 1549 con su portal de peregrinos y la Capilla Real de 1540.

La Gran Pirámide de Cholula, también conocida como Tlachihualtepetl (náhuatl para "montaña artificial"), es un gran complejo situado en Cholula, Puebla, México.

No se sabe con exactitud cuándo se empezó a construir la pirámide pero los arqueólogos creen que fue en el 300 antes de Cristo o al comienzo de la era cristiana. Se estima que duró entre 500 y 1000 años hasta que la pirámide fue acabada.

El Tlachihualtepetl fue producto de siete pirámides superpuestas, cada una de las cuales cubría la totalidad de la pirámide anterior. Ello motivó el agrandamiento paulatino de la base, que llegó hasta los cuatrocientos cincuenta metros de lado, alcanzando una altura de sesenta y seis metros.

La apariencia actual de la gran pirámide es la de un cerro en cuya cima se encuentra una iglesia católica, dedicada a la Virgen de los Remedios. Ésta fue construida, después de tres intentos por los españoles en el año de 1594. El templo católico en la actualidad es un importante destino de las peregrinaciones de los creyentes católicos de la región, y también es empleado para la celebración de ritos indígenas. 

Debido a que el templo católico ha sido declarado patrimonio histórico de la nación mexicana, la pirámide prehispánica no ha podido ser excavada en su totalidad, ya que dicha pirámide fue hecha de tierra. Lo que se puede observar es el núcleo central de lo que fue la gran pirámide de la última cultura, solo existen adosamientos aislados de piedra caliza, el resto fue deteriorándose por el abandono de más de 200 años. 

Sin embargo, los arqueólogos han excavado en la construcción cerca de ocho kilómetros de túneles que permiten la observación de las diferentes fases constructivas de la pirámide y que pertenecen a otras culturas distintas a la Teotihuacana, siendo relevante los murales de los bebedores de pulque, el de los chapulines y el dedicado a Chiconaquiahuitl.

Publicado por Misterios con Xana
http://misteriosconxana.blogspot.com.es/2015/04/la-gran-piramide-de-cholula.html

Una misteriosa roca que llegó del espacio: ¿de dónde procede el meteorito de Fukang?

Meteorito de Fukang es el nombre que se da a un meteorito que fue descubierto en China en el año 2000. El meteorito de Fukang pertenece al tipo de meteoritos férrico-rocosos conocido como litosideritos. En concreto se trata de una mezcla que recibe el nombre de Pallasita, reconocible por sus fragmentos de cristales de olivino incrustados en una matriz de hierro y níquel. Según algunas fuentes, las secciones de este meteorito, al ser iluminadas por su parte posterior, “evocan vidrieras de colores creadas en el antiguo sistema solar.”

El descubrimiento del meteorito de Fukang



El meteorito de Fukang fue descubierto en el año 2000 cerca de la ciudad del mismo nombre por un senderista anónimo de la región autónoma de Xinjiang, situada en el noroeste de China. Según parece, el senderista se paraba a menudo en esa roca gigante para almorzar. Por lo visto, la roca siempre despertó su curiosidad porque parecía metálica y llena de cristales. Por todo ello, en el año 2000 decidió extraer algunos fragmentos de la roca y enviarlos a los Estados Unidos, desde donde le confirmaron que las muestras recibidas pertenecían a un meteorito.

Secciones del meteorito de Fukang (pallasita) cortadas y pulimentadas. ( CC BY 2.0 )

En febrero del 2005, este espécimen hizo su aparición en la Exposición de Gemas y Minerales de Tucson, donde fue observado por D. S. Lauretta, profesor de Ciencia Planetaria y de Cosmoquímica de la Universidad de Arizona (y también investigador principal de la misión OSIRIS-REx de la NASA). Posteriormente, el resto del meteorito de Fukang (que tiene una masa de 983 kilogramos, excluyendo los 20 kg extraídos por el anónimo senderista) fue estudiado por la Universidad de Arizona.

Lascas del meteorito de Fukang (pallasita) expuestas en el Centro para el Estudio de los Meteoritos de la Universidad Estatal de Arizona con sede en Tampa, Arizona, Estados Unidos. (Public Domain )

Se descubrió que el meteorito de Fukang era del tipo férrico-rocoso conocido como Pallasita. Los meteoritos férricos-rocosos son los compuestos de hierro y silicatos meteóricos en proporciones casi idénticas. La pallasita se puede distinguir por una matriz de hierro meteórico en la que se incrustan los silicatos, principalmente la olivina (un tipo de cristal que va del amarillo al amarillento-verdoso). Este tipo de meteorito, por cierto, recibe su nombre de Simon Peter Pallas, doctor alemán y naturalista que fue el primero en describir la pallasita de Krasnoyarsk en Rusia, en 1772.
Los orígenes desconocidos del meteorito de Fukang

Los orígenes exactos del meteorito de Fukang, tal y como sucede con otras pallasitas, no están enteramente claros. Sin embargo, se ha especulado que se originaron en la zona de contacto del núcleo de un asteroide, fundido y diferenciado, y su manto circundante de olivina. Se cree que el meteorito de Fukang pudo haberse formado durante el nacimiento de nuestro sistema solar, hace aproximadamente 4.500 millones de años, cuando los fragmentos de olivina de su manto se mezclaron con el metal fundido de su núcleo al impactar contra la tierra.

Hay que señalar que las pallasitas son un tipo extremadamente raro de meteoritos. Esto se debe al hecho de que la mayoría de pallasitas no sobreviven a su entrada en la atmósfera terrestre. De hecho, se estima que menos del 1% de todos los meteoritos son pallasitas. Por esta razón el meteorito de Fukang suele ser descrito como uno de los más importantes meteoritos descubiertos en el siglo XXI.
La belleza inigualable del meteorito de Fukang

Aparte de su rareza, el meteorito de Fukang, al igual que otras pallasitas, es un objeto muy hermoso de contemplar. Cuando la luz brilla sobre sus láminas, atraviesa los cristales de olivina, produciendo en el meteorito un resplandor impresionante.

Museo de Historia Natural de Viena. Fragmentos de pallasita del meteorito de Fukang. ( CC BY-SA 3.0 )

Una misteriosa roca que llegó del espacio: ¿de dónde procede el meteorito de Fukang?

Debido a tan espectacular belleza, ha habido una gran demanda entre los coleccionistas para conseguir fragmentos del meteorito de Fukang. El mayor pedazo, que pesa 419,5 kilogramos, es propiedad actualmente de un coleccionista (o grupo de coleccionistas) anónimo. En el año 2008 se intentó vender esta porción del meteorito de Fukang en una subasta celebrada en Bonham, Nueva York, con un precio de salida cercano a los 2 millones de dólares estadounidenses. Sin embargo, no se realizó ninguna puja por el fragmento. Sí que se han logrado vender en subastas otras láminas más pequeñas, que se han distribuido de este modo por todo el mundo. El Laboratorio de Meteoritos del Sudoeste, perteneciente a la Universidad de Arizona, por ejemplo, posee un total de 31 kilogramos del meteorito de Fukang en depósito.

Imagen de portada: Pallasita (Meteorito de Fukang) (CC BY 2.0 )

Autor: Wu Mingren

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

Fuentes:

Brennan, L., 2012. Out of this world, quite literally: The beautiful and mysterious Fukang meteorite. [Online]

Kaushik, 2013. The Beautiful Fukang Meteorite. [Online]

Notkin, G., 2017. Stony-Iron Meteorites. [Online]

Scott, E., 2010. Formation of Stony-Iron Meteorites in Early Giant Impacts. [Online]

Southwest Meteorite Laboratory, 2017. The Fukang Pallasite. [Online]

Svyatnyk, 2016. The 4.5 Billion Year Old Fukang Meteorite. [Online]

The Meteorite Exchange, Inc., 2017. Fukang Meteorite. [Online]

The Meteoritical Society, 2017. Fukang. [Online]

31 MARZO, 2017 - 21:05 DHWTY
http://www.ancient-origins.es/noticias-general-fen%C3%B3menos-inexplicables/una-misteriosa-roca-que-lleg%C3%B3-espacio-%C2%BF-d%C3%B3nde-procede-el-meteorito-fukang-004169/page/0/1

La Sociedad Europea de Física publica un artículo que defiende que el 11-S fue un autoatentado


“Científicos europeos han concluido que las torres gemelas fueron derribadas por una demolición controlada y no por el impacto de los aviones, que eran maniobrados por drones para crear un falso secuestro.

 ¿Hasta donde llegará Estados Unidos en el engaño y la mentira?”, dice la web Jaque al Neoliberalismo, que asegura que “La Sociedad Europea de Física desmonta la versión de Estados Unidos y explica que el 11-S fue una demolición controlada”



Es decir, que las Torres Gemelas y el edificio 7 del World Trade Center (WTC) se desplomaron el 11 de septiembre de 2001 no por los daños ocasionados por el impacto de dos aviones de línea cargados de combustible, sino por una demolición controlada, un autoatendado. ¿Es así? No.

La (des)información de Jaque al Neoliberalismo se basa en un artículo recientemente publicado en el último número de Europhysics News, la revista de la prestigiosa Sociedad Europea de Física. El artículo, titulado “15 years later: on the physics of high-rise building collapses” (“15 años después: sobre la física de los colapsos de los edificios de gran altura”) y de cuya existencia me ha avisado la investigadora Julia Krafttier, está firmado por Steven Jones, profesor retirado de la Universidad Brigham Young; Robert Korol, profesor emérito de la Universidad McMaster; Anthony Szamboti, ingeniero en la industria aeroespacial, y Ted Walter, de Arquitectos e Ingenieros por la Verdad del 11-S.

“Ni antes ni después del 11-S el fuego ha causado el colapso total de una estructura de acero de gran altura, ni ha ocurrido en ningún otro fenómeno natural, con la excepción del terremoto de 1985 en Ciudad de México, en el que cayó un edificio de oficinas de veintiún pisos. El único fenómeno capaz de provocar el colapso por completo de estos edificios (se refieren a los tres del WTC es un un procedimiento conocido como demolición controlada, una donde los artefactos explosivos y otros dispositivos se utilizan para derribar una estructura intencionalmente”, escriben los autores. 

Para ellos, “las pruebas apuntan abrumadoramente a la conclusión de que los tres edificios (del WTC) fueron destruidos por demolición controlada. Dadas las implícitas de largo alcance de esto, es un imperativo moral que esta hipótesis sea objeto de una verdadera investigación científica imparcial por las autoridades responsables”. Ahí queda eso.

La verdad sobre los autores

Vayamos por partes: a la Sociedad Europea de Física le han metido los conspiranoicos un gol por toda la escuadra. Porque, aunque sólo Walter -que carece de formación en física o ingeniería- se identifica como miembro del colectivo de Arquitectos e Ingenieros por la Verdad del 11-S, los otros tres también son destacados portavoces del movimiento conspiranoico del 11-S. Jones es fundador de Académicos por la Verdad del 11-S, Académicos por la Verdad y la Justicia del 11-S, y Arquitectos e Ingenieros por la Verdad del 11-S. En 2006, llegó a un acuerdo con la Universidad de Brigham Young para abandonar el centro, que había abierto una investigación acerca de sus estudios sobre el 11-S. Además, fue uno de los participantes en el falso hallazgo de la fusión fría de 1989, junto con Martin Fleischmann y Stanley Pons. Anthony Szamboti es también miembro de Arquitectos e Ingenieros por la Verdad del 11-S y Robert Korol es un profesor jubilado que lleva años repitiendo que los ataques de Nueva York no fueron lo que fueron. Por lo que se ve, nadie en la Sociedad Europea de Física se tomó la mínima molestia de comprobar las credenciales de los autores antes de publicar el artículo. Por si cupiera alguna duda, Arquitectos e Ingenieros por la Verdad del 11-S presenta en su web el estudio como “nuestro artículo en Europhysics News”.

La revista de la Sociedad Europea de Física se pretende curar en salud con una nota previa al texto de los conspiranoicos que dice: “Este trabajo es algo diferente de nuestros habituales artículos puramente científicos, ya que contiene cierta especulación. 

Sin embargo, dadas las fechas y la importancia de la cuestión, consideramos que este trabajo es lo suficientemente técnico e interesante como para ser publicado para nuestros lectores. Obviamente, el contenido de este artículo es responsabilidad de los autores”. 

Esto es tirar la piedra y esconder la mano. Si la dirección de Europhysics Newscree que el trabajo contiene demasiadas especulaciones, lo que tenía que haber hecho es invitar a los autores a eliminarlas. Si aún así piensa que merece la pena exponer a sus lectores las especulaciones de Jones, Korol, Szamboti y Walter, podía haber encargado a auténticos expertos que dieran su punto de vista. Porque, señores, los autores del artículo de Europhysics Newsson al 11-S lo que los negacionistas del VIH al sida.

Les invito a contrastar las afirmaciones de estos cuatro autores con la investigación que hizo en su día un equipo de Popular Mechanics de las manipulaciones y falsedades sobre los ataques del 11-S, pero les adelanto por dónde hacen agua las ideas de Jones, Korol, Szamboti y Walter con un extracto de una anotación anterior.

Depués de tres años de investigación, el Instituto Nacional de Normas y Tecnología (NIST) estadounidense echó por Tierra concluyó en 2005 que el combustible en llamas de los aviones que se estrellaron contra las Torres Gemelas cayó por los conductos de servicio y los huecos de los ascensores, extendiendo los daños a zonas de los rascacielos muy alejadas de los lugares de impacto. Lo mismo ocurrió en 1945 cuando un B-25 se estrelló contra el Empire State entre las plantas 78 y 80, y el combustible en llamas descendió por los huecos de los ascensores y causó graves daños en el hall del edificio. Además, en contra de lo que sostienen los autores del artículo deEurophysics News, los incendios declarados en las torres tras los impactos sí pudieron fundir el acero. Los 37.000 litros de combustible de cada uno de los aviones ardieron a entre 1.100º C y 1.200ºC, mientras que para fundir acero se necesitan 1.510º C. 

Lo que los conspiranoicos ocultan, cuando sostienen que eso demuestra que no fueron los choques los que causaron los daños catastróficos y hablan de demoliciones controladas, es que el acero pierde ya resistencia a sólo 400º C y, si el fuego alcanza los 1.000º C, sólo retiene el 10% de su fortaleza original. Y, en cuanto se empezaron a debilitar las estructuras, ya dañadas por los choques, el colpaso final de los dos rascacielos era algo previsible. El largo fuego incontrolado fue, por su parte, la causa del posterior colapso del edificio 7, que estuvo siete horas en llamas antes de irse abajo.

La Sociedad Europea de Física ha actuado de un modo irresponsable al dar alas a los conspiranoicos del 11-S e ignorar todos los estudios que contradicen lo que sostienen los autores del artículo que publica Europhysics News.

http://magonia.com/2016/09/29/la-sociedad-europea-de-fisica-publica-un-articulo-que-defiende-que-el-11-s-fue-un-autoatentado/

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